domingo, 5 de septiembre de 2010

Aplicación en la Red para el Monitoreo de Redes

Los enfoques de monitoreo han evolucionado desde el énfasis en la standarización y la detección de desviaciones en los procesos, hacia sistemas que faciliten el aprendizaje a partir de las experiencias.

En 2009, un proyecto de desarrollo comunitario, que tenía a las escuelas como núcleo de promoción, abarcó (gracias a la cooperación de una corporación minera) un considerable ámbito geográfico: un centenar de escuelas en tres provincias.

Los paisajes de tal ámbito iban desde el litoral Pacífico hasta zonas altoandinas. Las escuelas eran principalmente de nivel primario, del tipo multigrado. Para organizar la intervención, se tomó como punto de partida la información estadística publicada en el portal ESCALE del Ministerio de Educación.



Con la puesta en marcha del proyecto, la data comenzó a ser actualizada y fue necesario implementar un sistema que permitiera tenerla a disposición de los diferentes grupos interesados. El Ingeniero Carlos Guerrero implementó en la red el sistema de monitoreo que conjuntamente ideamos.


El sistema hacía posible consultar la información de las redes de escuelas involucradas y el avance en las actividades del proyecto. La opción de iniciar sesiones de usuario permitía el ingreso de datos actualizados por parte del equipo promotor.

El sistema dio un paso más al aprovechar las aplicaciones Google disponibles para las organizaciones educativas, y vinculó la ubicación de las escuelas (georeferenciadas satelitalmente) con Google Maps. Los mapas resultaron de gran utilidad para la evaluación de avances, y facilitaron la organización de traslados con fines operativos y logísticos.


Otra aplicación Google aprovechada por este sistema fue Calendar, que mostraba avisos y notificaciones referentes a las actividades programadas semanalmente, con lo cual los grupos interesados disponían de información anticipada. Se crearon calendarios para cada una de las tres sedes del proyecto, y un calendario para las actividades generales (que implicaban a todo el proyecto).


Las limitaciones en la conectividad afectaron el uso de este sistema por parte de la comunidad, mas fue consultado por la empresa cooperante, funcionarios y autoridades; además de servir como soporte básico para la generación de reportes del proyecto.

miércoles, 31 de marzo de 2010

La Hegemonía es Libre

A partir del trabajo en Proyectos de Desarrollo Alternativo, es frecuente la sensación de estar constantemente a contracorriente; enfrentado hacia poderosas hegemonías.

Fue justamente atendiendo los requerimientos de un centro de formación para promotores de desarrollo que me encontré, hacia el año 2006, con una propuesta emergente: el Modular Object Oriented Dynamic Learning Environment.

El centro de formación requería una Plataforma, para canalizar las actividades de aprendizaje que por entonces recargaban los correos de participantes y docentes: envío de archivos, recordatorios, diálogos y discusiones, además de enlaces a sitios Web recomendados. Tal centro ya tenía experiencias con una LMS de paga, mas los costos por licencia estaban fuera del presupuesto.

Un rápido barrido por foros y portales referentes a educación en línea hizo posible comparar ventajas y limitaciones correspondientes a cada alternativa gratuita disponible. Y la comparación resultó favorable a Moodle.


Fácil de instalar y configurar, Moodle dio la talla para las expectativas del centro de formación. Incluso animó a su equipo directivo a inluir en su oferta cursos semipresenciales, y otros totalmente en línea. Acorde con la emergente ola 2.0, Moodle permitió embeber objetos de redes sociales como YouTube y SlideShare.


Hay organizaciones, escuelas y universidades en las cuales el local, la infraestructura y el mobiliario son parte de la identidad. También era el caso de este centro de formación. Pero antes de proceder a una personalización gráfica, se prefirió comenzar por la propuesta didáctica. Así, se decidió anticipadamente cuándo emplear cada uno de los recursos y actividades. Se incluyó un bloque para orientar las actividades previstas para cada semana.


Los primeros cursos reflejaban mucho de la experiencia de formación presencial, hasta el surgimiento de mayor demanda de cursos completamente en línea; la cual desafió muchas prácticas ya establecidas, y permitió un aprovechamiento mayor de los recursos digitales (especialmente aquellos disponibles en la Web.

Un lustro después de aquella experiencia, Moodle ha consolidado su hegemonía entre los Sistemas de Gestión de Aprendizajes (LMS), y se aventura hacia los dispositivos móviles.


Cabe aquí agradecer al equipo liderado por Martin Dougiamas, con base en Perth (Australia); sin dejar de hacer mención a la amplia comunidad de práctica y soporte en los cinco continentes. La Licencia Pública General de Moodle es toda una apuesta por las libertades en la Era del Conocimiento.

lunes, 8 de marzo de 2010

Comunidades Virtuales

A inicios del Milenio, el valor de las redes sociales se vislumbraba en diferentes ámbitos; y hacia 2003 fue parte de una interesante iniciativa.

La propuesta de formación de un centro para promotores del desarrollo tenía como punto de partida la experiencia misma de promoción, que era retomada en los cursos para su revisión crítica y enriquecimiento, para su pronta aplicación práctica.

Los módulos para obtener la Certificación implicaban la participación en cursos presenciales a intervalos, intercalados con espacios para la reflexión y elaboración de reportes, coincidiendo estos últimos con el ejercicio práctico de la promoción.

El trabajo final debía construirse progresivamente, con productos parciales entre curso y curso. Mas esta indicación difícilmente se respetaba. Generalmente se esperaba finalizar todos los cursos para comenzar a trabajar el reporte final.

Se propuso para cada curso una comunidad virtual, como espacio en la red que facilitaría la comunicación entre quienes participaban de los programas de Escuela, entre curso y curso, cuando se encuentraban realizando el trabajo de promoción. La comunidad virtual aprovechaba herramientas de Internet para compartir documentos, intercambiar mensajes y marcar fechas relevantes; aprovechaba también el acceso a Internet que ya tenían las y los participantes.

Con una comunidad virtual, cada participante podría, paralelamente a su trabajo de promoción, intercambiar inquietudes con la/el responsable del programa y las/los demás participantes.

La comunidad virtual estaba organizada en secciones, cada una con opciones especiales. La sección de bienvenida, al ser la primera que aparece, presenta las novedades disponibles y mensajes más importantes.

La sección debates era un espacio de comunicación e intercambio de opiniones, donde se plantean líneas de discusión según las demandas de cada programa y las expectativas de sus participantes. Experiencias, noticias, lecturas de reflexión o participaciones de invitadas/os; fueron puntos de partida para los debates.

En la biblioteca se ubicaban documentos, en diferentes formatos (texto, gráficos, presentaciones animadas), con información, contenidos teóricos y reflexiones; relevantes a cada programa y el proceso que se siguía en ellos.

La sección agenda contenía fechas de cursos (obligatorios y electivos), eventos importantes (convocados por el centro de formación u otras organizaciones); y cada participante recibía una alerta vía correo electrónico para cada suceso. En la agenda se incluyeron fechas de cumpleaños, para contribuir a la cohesión del grupo. En la sección tareas se consignaron los productos encargados y los plazos de entrega.
Las Comunidades funcionaron en la medida que las y los profesionales responsables de los cursos alimentaron con contenidos estos espacios. Noticias, documentos y comentarios eran motivo para visitas e intervenciones por las y los participantes.

Un aporte novedoso fue incluir a una egresada del centro que se desempeñaba en el extranjero. Motivó una comunicación interesante, a partir del intercambio de experiencias.

La desventaja tecnológica mayor de las Comunidades era su arquitectura basada en Java. Implicaba transferir la carga de las aplicaciones a los computadores de los usuarios, con el consecuente consumo de tiempo. En líneas de baja velocidad, la carga avanzaba con tal lentitud que se desistía del acceso. Adicionalmente, diferentes organizaciones y centros de cómputo tenían filtros que impedían el acceso a aplicaciones de ese tipo.

sábado, 6 de marzo de 2010

Escala Global

El valor de las telecomunicaciones se aprecia más en cuanto mayores son las distancias que acorta.

A inicios del Milenio, en el año 2002, una escuela norteamericana de postgrado impulsó un consorcio de organizaciones dedicadas a la formación para la promoción del desarrollo. Las organizaciones afiliadas se hallaban en Asia (Bangladesh y Filipinas), África (Zimbabwe) y Sudamérica (Perú).

Una de sus principales acciones era un Diploma de Postgrado, con cursos presenciales y en línea, que implicaba participación simultánea desde las diferentes sedes.

El intercambio académico y cultural fue de gran riqueza. En los cursos presenciales, se compartían procesos y productos registrados fotográficamente, y publicados en la plataforma del consorcio.


 
Adicionalmente, se conformaron equipos de estudio en línea, con integrantes de las diferentes sedes, quienes se comunicaban y trabajaban conjuntamente a través de la plataforma del curso.

Como plataforma, la escuela impulsora puso a disposición del consorcio un espacio de su sistema de gestión de cursos, el cual era un servicio de paga; quizá la mayor desventaja de la plataforma.
 

viernes, 5 de marzo de 2010

A distancia, sin distancia

Como educador, buscaba la manera de aprovechar las posibilidades que Internet ofrecía al aprendizaje. Y la oportunidad salió a mi encuentro. Un centro de formación, promovido por cuatro organizaciones dedicadas a la promoción del desarrollo, recibió diversas solicitudes de formación desde el extranjero. Tal centro tuvo una experiencia previa hacia el 2000, que combinaba los mensajes de correo electrónico con el trabajo a partir de material impreso. Tanto la mensajería como las telecomunicaciones tuvieron serias dificultades en aquella experiencia. Casi tres años después, con mejor infraestructura informática y mayor cobertura de Internet, las condiciones facilitaban una nueva propuesta. Con el nombre de Aula Virtual, se agrupó en una web un conjunto de herramientas, las cuales se aprovechaban para actividades de aprendizaje. La propuesta se expuso visualmente ante el centro de formación, para quedar abierta a críticas y aportes.
Una referencia importante era la curricula que se manejaba en la versión presencial de la oferta formativa. Se diseñó una curricula equivalente, considerando las herramientas Internet disponibles. La web se estructuró pensando en la interactividad buscada entre cada participante y los contenidos del curso. La pantalla inicial marcaba las pautas del trabajo para la unidad semanal, y la barra lateral permitía el acceso a las diferentes herramientas. Solo quedaba verificar el funcionamiento en la práctica.